





Una colección más juvenil, pero con un toque distintivo de elegancia, típico en los diseños de la modista venezolana Carolina Herrera, esta vez presentó en la glamurosa Semana de la Moda de Nueva York la colección para la temporada Primavera-Verano 2010.
Encantadores diseños basados en una paleta de colores luminosos como el perla, rosa y anaranjado, para el día, prendas ligeras, con estampados, vestidos y faldas para todos los gustos, largas o muy ceñidas al cuerpo, y para la noche, sus infaltables vestidos satinados, en colores relevantes para brillar y destacar en una fiesta nocturna como el plateado, vino y dorado.